Las Lamentaciones
del Maestro Cobaleda

Obras de Semana Santa de

Alonso Tomé Cobaleda (1683-1731)

El día 8 de julio del año 1710 fallece el ilustre Maestro de Capilla de la Catedral de Zamora Juan García de Salazar. Algunas semanas después, y tras unas oposiciones, será uno de sus discípulos, Alonso Tomé Cobaleda, el que le suceda en este cargo.

Una vez nombrado Maestro de Capilla, Cobaleda tuvo que enfrentarse a un progresivo declive de la situación económica de la institución, a consecuencia de la Guerra de Sucesión en la que se vio inmerso el reino de España a comienzos del Siglo XVIII. Este estado de precariedad no afectó solamente al salario de Cobaleda durante sus primeros años como Maestro de Capilla, si no que también tuvo un impacto musical al decidirse en el año 1718 el despido de varios de los músicos de la capilla. Alrededor de 1722, superada esta situación de inestabilidad, la Capilla volverá de nuevo a disfrutar de recursos suficientes para mantener a sus integrantes e incluso comenzará a contratar nuevos músicos.

 

La composición de las obras que presentamos en este programa se inscribe en esta época de renovación. Todas fueron compuestas entre 1721 y 1728 para las celebraciones anuales de Semana Santa, uno de los momentos más importantes del calendario religioso. La gran devoción de su autor, unida a este periodo de mejora pecuniaria de la Capilla de música, parecen explicar el cuidado y la maestría mostrados por Cobaleda en estas composiciones. De hecho, las Lamentaciones de miércoles y jueves santo aparecen sin duda como ejemplo más representativo de una nueva etapa en la vida musical del compositor: la notable modernización estilística de su música. Hasta entonces, Cobaleda se había establecido como heredero del estilo de sus antecesores, es decir, de un estilo conservador correspondiente a la estética del motete clásico del Siglo XVI. Sin embargo, compuso sus Lamentaciones para voz sola, instrumento acompañante y bajo general, lo que las diferencia claramente de la tradicional escritura polifónica. 

Esta emancipación de la voz y de los instrumentos del conjunto vocal, así como la instalación de un bajo general equivalente al basso continuo italiano, corresponden a las características de la revolución musical que desde principios del S. XVII se venía desarrollando en otros países europeos y de las cuales España se había quedado aislada hasta entonces. Por esta razón, Alonso Cobaleda puede ser considerado como el consolidador del estilo italiano en la Catedral de Zamora.

 
 

No obstante, Cobaleda no efectuó este cambio de manera completa y radical. Su música siempre guardó una textura imitativa típicamente polifónica, además de que sus Lamentaciones fueron un caso único en su producción. El Motete de Passion, escrito en 1726, cinco años antes de su muerte, fue compuesto para un conjunto de 4 voces, una formación en la que se atisba la influencia de su profesor y antecesor Juan García de Salazar (c.1639-1710). Sin embargo, la utilización de disonancias y cromatismos demostrada en su escritura, inscriben claramente a esta pieza en el más puro estilo barroco. 
Esta coexistencia de rasgos del estilo antiguo y de nuevos elementos modernizadores, que caracteriza lo que podríamos llamar el estilo de madurez de Cobaleda, también se observa en los dos Misserere que enmarcar este programa. En estas obras de mayor envergadura formal, compuestas respectivamente en 1723 y 1725, el Maestro de Capilla hace muestra – como en la gran mayoría de su producción – de una cierta habilidad en cuanto al tratamiento de los diferentes conjuntos vocales que componen la policoralidad – hasta tres diferentes coros llegan a sonar a la vez -, creándose así un efecto de especialización sonora majestuosa, propio de la música española desde finales de S. XVI. A pesar de ello, Cobaleda tampoco se contenta de utilizar solamente estas técnicas de composición, si no que alterna números de “a todos” con números “solo”, en los que suenan una o varias voces acompañadas por instrumentos.

El estilo de Cobaleda es así representativo de la controversia existente en los compositores españoles de este periodo entre el mantenimiento de la tradición heredada – portadora de virtudes a conservar como la gravedad, la devoción y el decoro – y la introducción de elementos innovadores destinados a renovar el lenguaje musical.

L.J-L.

Programa

ALONSO TOMÉ COBALEDA
(1683 – 1731)

Miserere. Salmo a 8, Coedat in laudem et honorem Ssmae Trinitatis, Virginisque Mariae (1723)

Vau. Et egressus est. Lamentación segunda del miércoles (1728)

Iod. Manum suam misit hostis. Lamentación tercera del miércoles (¿1724?)

Ecce vidimus eum. Motete de Pasión, a 4 (1726)

Lamed. Matribus suis dixerunt. Lamentación segunda del jueves (1721)

Aleph. Ego vir videns. Lamentación tercera del jueves (1724)

Miserere. Salmo a 10 (1725)

Datos biográficos:

Alonso Tomé Cobaleda  


1683 –  Nace probablemente en Medina del Campo, hijo de Julio Tomé de Cobaleda y Francisca Suárez.

1699
– Aparece por primera vez en en las Actas Capitulares de la Catedral como colegial del Seminario San Pablo fundado por Diego del Val en 1646.

1700 o 1701
– Oposita al magisterio de Capilla de Medina del Campo.

1702 – Oposita al magisterio de la Catedral de León.

1702 – Se le ordenó sacerdote.

1703 – Se le concede una Capellanía que tenía adscrito el oficio de segundo organista.

1706 – Aparece como “licenciado”, y se le encomienda la realización de las misas y oficios de Semana Santa.

1708  – Se dedica a copiar música, trabajo por el que recibe un salario de 5 reales por hoja copiada.

1710 – Muere Juan García de Salazar, Maestro de Capilla de la Catedral de Zamora. Una semana después, tras unas oposiciones, Alonso Tomé Cobaleda es nombrado como su sucesor.

1713 – Muere su madre.

1710-1722 – Situación económica precaria en la Capilla de Música como consecuencia de la Guerra de Sucesión. El salario de Cobaleda se verá afectado en numerosas ocasiones por esta causa.

1718 – Oposita al magisterio de Capilla de Salamanca.

1721 – Muere el organista de la Catedral de Zamora, Antonio Cruz Brocarte.

1725 – Oposita al magisterio de Capilla de Sigüenza.

1731 – Muere en la pobreza, teniendo la Iglesia que ayudar a sus dos hermanas a pagar los oficios funerarios.